Todos hemos oído hablar alguna vez de ellos, pero, ¿sabes qué es un pagaré? Se trata de un concepto que está ligado a una forma de pago, pero que quizás no sepas lo que es. Suena a pago y a promesa. Puede parecer que se relaciona con un compromiso económico. ¡Te contamos de qué se trata!
Y si quieres saber más acerca de finanzas personales, esto es para ti:
- ¿Para qué sirve el pasaporte y cuándo tienes que renovarlo?
- ¿Qué es una excedencia de trabajo y cómo puedo solicitarla?
- ¿Qué es la firma electrónica y cómo usarla?
¿Qué es un pagaré? Definición
Un pagaré es un documento en el que una persona o entidad se compromete a pagar una cantidad de dinero a otra en una fecha determinada. Se trata de un título de crédito que contiene una promesa incondicional de pago. Puede ser utilizado en diversos contextos, como transacciones comerciales, financiaciones privadas o acuerdos entre particulares.
Legalmente, el pagaré está regulado en España por la Ley Cambiaria y del Cheque (Ley 19/1985, de 16 de julio). Es un documento ejecutable, lo que significa que si el deudor no cumple con el pago en el plazo estipulado, el acreedor puede reclamar la cantidad debida por vía judicial.
Un pagaré se considera en términos económicos como un título de crédito. Este, al ser usado, supone un compromiso formal que establece de entrada tres aspectos o que formaliza tres extremos:
- Quién paga y a quién se le paga.
- Qué cantidad de dinero es objeto del pago en cuestión.
- La fecha en la que se ha de satisfacer ese pago o materializar el pagaré.
Cuando entregas un pagaré a alguien, lo que estás es extendiendo un título de crédito oficial por el que te comprometes al pago de una cantidad en una fecha y a un titular. Si, en lugar de ser el titular de los pagarés, eres el beneficiario, lo que estarás es siendo reconocido como destinatario de un pago en una fecha establecida.

Formato y características de un pagaré
Una de las principales características de un pagaré es que tiene que estar firmado en las monedas de curso legal o cuya conversión sea admitida. Por eso, en los países de la UE los pagarés están firmados en euros.
Para que un pagaré sea válido y tenga efecto legal, debe incluir una serie de elementos obligatorios:
- Denominación «pagaré». Debe figurar expresamente en el documento.
- Promesa incondicional de pago. Se debe indicar claramente el compromiso de pago de una suma determinada.
- Importe del pagaré. Cantidad exacta a abonar.
- Fecha de vencimiento. Día en que debe realizarse el pago. Si no se indica, se considera pagadero a la vista.
- Lugar de pago. Ciudad o dirección donde se debe realizar el pago.
- Datos del beneficiario. Persona o entidad que recibirá el pago.
- Fecha y lugar de emisión. Momento y ubicación en que se expide el pagaré.
- Firma del emisor. Persona que se compromete a realizar el pago.

Formato de un pagaré
El formato de un pagaré puede variar, pero generalmente sigue un esquema estándar. Un modelo básico de pagaré incluiría la siguiente estructura:
PAGARÉ
Por la presente, me comprometo a pagar incondicionalmente a (nombre del beneficiario) la cantidad de (importe en euros) el día (fecha de vencimiento) en (lugar de pago).
Emitido en (ciudad y fecha de emisión).
Firma del emisor: ____________________
Tipos de pagaré que has de conocer
A parte de estas características, es importante que sepas que existen dos tipos de pagaré: pagaré a la orden y pagaré no a la orden. En el primer caso, el beneficiario puede traspasar el compromiso de pago a un tercero, mientras que en el segundo no. Será precisamente esta diferencia la que convierta al primero de los tipos de pagarés en los más beneficiosos. ¿Por qué? Porque su transmisión no solo es posible, sino que resulta muy sencilla.
Esto significa que el pagaré es un compromiso transmisible, por lo que puede circular de titular en titular sin que ello suponga su invalidez. Esta transmisibilidad es la característica que determina los diferentes tipos de pagarés que acabamos de mencionar. Sin embargo, existen diversas clasificaciones relacionadas con otras cuestiones que has de conocer.

Los tipos de pagaré en función del momento del pago
Según el momento de pago que se establece, podemos diferenciar entre distintos tipos:
- Pagaré a la vista: Son aquellos que se pagan cuando son presentados para ser cobrados.
- Pagaré a día fijo y determinado: En este caso, se establece una fecha concreta de pago o de vencimiento. Tienen que ser cobrados en esa fecha para evitar la prescripción.
- El pagaré a plazo variable de la fecha de emisión: Como su nombre indica, la fecha de vencimiento no está fijada para un día en concreto.
- Pagaré sin vencimiento: Este se establece el día que se cobra.
- Pagaré nominativo: A pesar de no contener la cláusula, son similares a los pagarés a la orden.
- El pagaré a día fijo.
- Pagaré a plazo variable del día de la emisión.
- El pagaré sin vencimiento.
Tipos dependiendo del emisor
En este caso, la diferencia la encontramos en la entidad que firma como emisor. Existen dos tipos: el bancario y no bancario. En el primero de los casos, se trata de un compromiso de pago emitido por un banco en forma de talonario. Los pagos se hacen a cargo de cuentas de los titulares en todos los casos. Los pagarés no bancarios, por contra, son los que emiten las empresas y pueden estar domiciliados o no.
Tipos según el modo de pago
Además de todas las clasificaciones anteriores, debes saber que, dependiendo de cómo se haga el pago, estarás ante un tipo u otro.
- Pagarés para abonar en cuenta. Son aquellos que solo pueden ser cobrados si previamente son ingresados en la cuenta.
- Pagaré cruzado: Este tipo de compromiso de pago únicamente puede ser ejecutado mediante un abono en la cuenta del receptor. A su vez, presenta dos modalidades: el cruzado general y el especial. En la primera opción, no hay establecida una entidad financiera en concreto. Por contra, en el cruzado especial el pagaré sí tiene que ser cobrado en un banco determinado. Este estará especificado en el propio documento por parte del emisor.

Quién lo emite
Es otra de las preguntas a las que vamos a dar respuesta en este artículo, porque si importante es conocer los detalles del pagaré como compromiso de pago, también lo son las partes implicadas. Así, el firmante será quien lo emite y el obligado a pagar la cantidad consignada.
Por su parte, el beneficiario, también llamado tenedor o tomador, será quien tenga en su poder el compromiso de pago. Es decir, se trata de la persona que obtendrá el dinero que viene indicado en el pagaré.
Conocer las características, los tipos y las partes implicadas es fundamental para que sepas cómo se usa y cómo actuar si recibes uno de estos compromisos de pago.
Ventajas de los pagarés
Los pagarés ofrecen diversas ventajas tanto para empresas como para particulares. Algunas de las más destacadas son:
- Facilitan la financiación. Permiten a las empresas obtener liquidez sin necesidad de recurrir a créditos bancarios.
- Instrumento legalmente reconocido. Su regulación ofrece garantías de pago y posibilidad de reclamación judicial.
- Flexibilidad en su emisión. Se adaptan a diferentes plazos y condiciones según las necesidades del emisor y el beneficiario.
- Transferibilidad. En el caso de los pagarés a la orden, pueden ser endosados a terceros.
- Posibilidad de descuento. Se pueden negociar en entidades financieras para obtener liquidez inmediata antes de su vencimiento.